...a través de Bertha Dudde - 29.08.1959
BD 7400 El libre albedrío del hombre Jesús …

El ser humano Jesús tuvo que morir en la cruz por los pecados de Sus semejantes, pues sin Su muerte no había Redención para ellos de su pecado. Pero Él llevó a cabo la obra de Redención en el libre albedrío. Nadie Le ha obligado a hacerlo. Por lo tanto, como ser humano tuvo que recorrer un camino terrenal en el que Él Se unificó completamente con la Divinidad Eterna, es decir, Él tuvo que vivir una vida de amor y a través de amor unificarse con el Amor Eterno.

Su vida en la Tierra fue dura y dolorosa, pues Él conocía Su misión. También la conocía, porque Su ser era puro amor, y también sabía acerca de todo lo que estaba por venir y, por lo tanto, también sabía acerca de Su amargo sufrimiento y muerte. Consideró Su vida como un tormento insoportable hasta el final, pero perseveró … Ciertamente Le habría sido posible negarse; no habría tenido por qué temer la coacción de Dios, pues Su voluntad era respetada como lo de cualquier otro ser humano … pero en su amor y sabiduría reconoció el estado terrible de Sus semejantes y que no había escapatoria de eso, porque los seres humanos mismos no eran lo suficientemente fuertes como para liberarse de las ataduras del adversario de Dios.

Y la debilidad de la humanidad Le conmovió y Le impulsó a llevar a cabo una obra de Redención como solo se había llevado a cabo una vez, por amor a la humanidad sufriendo. El amor en Él era tan profundo, que Lo impulso a Su decisión de ofrecerse a Sí Mismo a Dios como sacrificio expiatorio, para que los seres humanos podían librarse de su gran culpa de pecado y pudieran regresar al Padre de nuevo, Quien anhela a Sus hijos y, por lo tanto, también aceptó el sacrificio de Jesús.

El libre albedrío movió a Jesús cuando, gracias a Su amor, se dio cuenta de la miseria en la que se encontraba la humanidad … Solo entonces se dio cuenta de Su misión, solo entonces … cuando el libre albedrío en el ser humano se había decidido … Él reconoció que Dios Mismo lo había elegido como caparazón para llevar a cabo la obra de Redención en Él, y entonces también sabía acerca de todo el camino a la cruz que era su suerte en la vida terrenal. Y no se dejó desanimar de este conocimiento; Él camino conscientemente entre los seres humanos y les enseño para que, a través de una vida justa de amor, aprendieron a reconocer a Él y a Aquel, Que estaba oculto en Él …

Pero precisamente este camino consciente hacia la cruz aumento el nivel de sufrimiento que había soportado por la humanidad, pues él sabía acerca de todos sus dolores y sufrimientos que Le aguardaban, y a menudo se sentía obligado a abstenerse de ello, y en virtud de Su libre albedrío a no tomar el camino hasta el final … Pero solo por un breve tiempo, pues el amor que sentía por Sus hermanos esclavizados era más fuerte, y este amor determinó Su voluntad de perseverar hasta el final y de pasar a través de todos los sufrimientos y dolores hasta su agonizante muerte en la cruz, pero que luego fue coronado por Su gloriosa resurrección y ascensión …

Jesús no fue impulsado por la fuerza, Él realizó la obra de Redención en el libre albedrío, pero estaba lleno de amor, y ese amor fue la fuerza motriz de Su obre de Misericordia. El amor era Dios, y por eso Dios sufrió la muerte en la cruz en Jesús. Él realizó la obra de expiación para la humanidad, Él tomó sobre Sí la culpa y la redimió. Redimió al mundo del pecado y de la muerte …

Amén